01 · COSTOS VISIBLES
Lo que normalmente sí aparece en tu presupuesto
Cuando un restaurante piensa en operar su propio delivery, casi siempre empieza por los costos más obvios. Son importantes, pero no cuentan toda la historia.
Sueldo, prestaciones, turnos y cobertura cuando alguien falta.
Moto, bici o auto, más mantenimiento, seguro y depreciación.
Gasolina o electricidad según la distancia y frecuencia de reparto.
Software, seguimiento, asignación y comunicación con el cliente.
02 · LO QUE CASI NADIE SUMA
Los costos ocultos del delivery propio
Aunque no aparezcan como una factura separada, también cuestan dinero y afectan tu margen.
- Tiempo administrativo para coordinar repartidores.
- Pedidos retrasados, devoluciones y reenvíos.
- Horas sin pedidos en las que el recurso sigue costando.
- Rotación, capacitación y reemplazos.
- Errores de dirección o comunicación con el cliente.
03 · LLEVÉMOSLO A NÚMEROS
El número que importa es el costo por pedido
Para comparar delivery propio con una alternativa externa, divide todos tus costos mensuales entre la cantidad real de entregas completadas. Si haces 300 pedidos al mes, un gasto operativo de $18,000 MXN equivale a $60 MXN por pedido antes de considerar incidencias o administración adicional.
Ese cálculo te permite comparar escenarios con la misma unidad y tomar una decisión basada en margen, no en percepción.
04 · CALCULA TU CASO
¿Cuánto te cuesta realmente tu delivery?
Usa la calculadora de Ambit con tus propios números. El resultado te ayuda a visualizar cuánto estás destinando a reparto y dónde podrían estar escondidos los costos que más pesan.
